Sudeste Asiático; un destino para visitar




Sudeste Asiático express
Lo más caro y complicado es llegar. Ya estando allá, viajar es más fácil y barato que tomar una micro en Santiago. Lo más típico es embarcarse en una órbita que está conformada por: Tailandia, Laos, Vietnam y Camboya. Esta es una propuesta de recorrido.
Texto: Ilona Goyeneche
1. Partiendo en Bangkok
Lo más recomendable es comenzar el recorrido por el Sudeste Asiático en Bangkok. Más específicamente la calle Kao San, destino de todo mochilero y donde se concentran hostales baratos y agencias de viaje. Esto último es muy importante ya que aquí es donde se consigue más rápido y barato las visas para Laos (30 dólares), Vietnam (entre 50 y 100 dólares) y Camboya (20 dólares). Y mientras esperas las visas, visitas las atracciones de la capital tailandesa. Comienza por el Palacio Real y los templos más importantes como el del Buda Esmeralda. Toma un bote y recorre una de las principales "avenidas", el río Chao Phraya. No dejes de comprar en la enorme feria Chatuchak y haz un paseo acuático por el mercado flotante de Damnoen Saduak. Despúes, lo mejor es partir en dirección a Laos, hacia el norte. Puedes tomar un bus o un tren nocturno hasta Chang Mai, donde lo más probable es que termines tomando clases de cocina o de masajes.
Cómo llegar: Air France, American, British Airways, Delta, KLM, Lan, Lufthansa, Qantas, Swiss y United, desde 1.599 dólares. Con Malaysian, por 1.199 dólares (vuela desde Buenos Aires). Tarifas sin impuestos.
2. La auténtica Laos
Este país es un escape frecuente para quienes se hastían de la excesiva oferta turística de Tailandia. Los buses son incómodos, por lo que muchos recurren a los "slow boat" que recorren el río Mekong y que le hacen honor a su nombre. En Laos tendrás que hacer dos visitas obligadas. Una es Louang Prabang, un antiguo asentamiento francés, hoy Patrimonio de la Humanidad, y uno de los mayores atractivos de este país. El otro lugar es la capital Vientiane, especialmente por su cocina y tiendas.
Cómo llegar: por el norte de Tailandia hasta la frontera en Chiang Khong (el lado laosiano se llama Huay Xay) y desde ahí en bote por el Mekong. Prepárate, son dos días de viaje. Si quieres llegar a la capital Vientiane el paso fronterizo es por Nong Khai.
3. Vietnam de norte a sur
De Hanoi uno se enamora a primera vista tras pasear por el antiguo barrio francés, cerca del lago Hoan Kiem. Allí es necesario perder el tiempo en los cafés afrancesados, visitar el ahora embalsamado Ho Chi Minh, meditar en el Templo de la Literatura y rezar en la "Pagoda del Pilar Único". En Hanoi arrienda un jeep de la ex Unión Soviética con chofer incluido y recorre los pueblos de las montañas. Si te atrae más el mar, la opción es la bahía Ha Long: sobre la cubierta de una antigua goleta navegas por una escenografía de más de tres mil islas de piedra caliza. Para volver hacia el sur lo más conveniente es comprar un boleto que cuesta 25 dólares, y que permite usar el sistema de buses local entre Hanoi y Ho Chi Minh, bajando y subiendo donde quieras. En el centro del país las paradas obligatorias son, por un lado, Hue, para conocer la versión vietnamita de la guerra contra Estados Unidos, y la ciudad imperial de Hoi An, donde puedes hacerte ropa a la medida con las mejores sedas del oriente y a unos precios irrisorios. Sigue el viaje hasta Ho Chi Minh, la antigua Saigon, donde deberías aprovechar de comer por última vez toda la variedad de arrollados primavera que hay en este país. También es un buen sitio para navegar por el delta del Mekong, si aún no lo has hecho.
Cómo llegar: Desde Laos a la frontera hay mucha distancias y los buses son catastróficos. Conviene volar con Laos Airlines de Vientiane a Hanoi (por unos 100 dólares).
4. Camboya, los mejores templos
Visitar este país tiene prácticamente un solo objetivo: Angkor. Sin embargo, en la capital Phnom Penh te deberías internar un poco en el violento período del dominio de Pol Pot visitando los campos de matanza de Choeung Ek y el Museo de Tuol Sleng. Si ya estas harto de los insufribles viajes en minibús por dolorosas calles, viaja en el bote que llega a Siam Reap desde donde se visita Angkor. Hay que tomarse mínimo dos días para visitar los antiguos templos y arrendarse una moto (con chofer si no te atreves a manejar) para alcanzar a ver sólo una parte de estas ruinas (la entrada puede ser para 1, 2 o 7 días; entre 20 y 60 dólares).
Cómo llegar: en bus desde Ho Chi Minh, por unos siete dólares.
5. Playas de Tailandia, descanso final
Casi todos los que han mochileado en el Sudeste Asiático prefieren terminar su viaje en las paradisíacas playas de Tailandia. Son ideales para descansar después de un viaje sacrificado como éste. Las alternativas son varias, pero habría que partir por Ko Chang. O, más específicamente, por Loneley Beach, donde aún se vive en rústicas cabañas y lejos del turismo desarrollado. Después del merecido descanso haz una última descarga de energía en Ko Pha Ngan, la isla famosa por su Full Moon Party, una de las fiestas más conocidas del mundo. Pero planifícate bien. No sólo tiene que haber luna llena sino que debes llegar unos días antes ya que los hostales comienzan a escasear y cuestan el triple. Es la fiesta perfecta para celebrar el fin de tu viaje por el Sudeste Asiático.
Cómo llegar: en bus y luego en bote desde Siam Reap hasta la próxima isla.
DATOS PRACTICOS
Dormir:
Los lugares baratos para alojar abundan a lo largo de toda la ruta mochilera y se concentran en algunos barrios. En Bangkok, hay que ir a la calle Kao San; en Hanoi, al barrio francés, y en
Ho Chi Minh, a Pham Ngu Lao. En Laos y Camboya no hay barrios fijos de alojamiento, pero los dueños de hoteles se te acercan en los terminales de buses. No deberían superar los 6 dólares por persona la noche (que puede ser hasta con baño privado, sin agua caliente y ventilador). Si viajas de a dos obviamente es más barato. Prescinde del agua caliente, pero nunca del ventilador.
Ojo con...
Las vacunas: lo más barato es el Vacunatorio Internacional del Hospital Salvador.
El tiempo: Las épocas de lluvia y/o calor varían de país en país y de norte a sur. Vale la pena chequearlas.
Presupuesto:
Lo más caro, claro está, es llegar. Para vivir se puede calcular unos 15 dólares diarios, lo que incluye alojamiento, comida, transporte, Internet y la infaltable cerveza en la noche. En muchos casos este cálculo incluye el tour que uno puede hacer, incluso por varios días (cuestan alrededor de 8 dólares el día). A eso súmale las visas y un pasaje de avión, y el total del viaje por dos meses debería ser de unos 1.200 dólares (sin pasaje). Nunca te olvides de regatear.
Ilona Goyeneche.

Carolina dijo
Las tarifas que aparecen sobre el coste de los vuelos dependerá del país desde donde se salga, aún así hay otros datos muy prácticos a tener en cuenta para todos los que quieran ir hasta oriente...Es un destino muy intersante de conocer y muchas veces no apreciado.
4 Diciembre 2005 | 05:11 PM